SOMIEDO, ASTURIAS · 2022 – 2023

Escuela Rural Emprendedora

Activación del talento femenino del entorno rural

RESUMEN DEL PROYECTO

La Escuela Rural Emprendedora fue un programa impulsado por Ayuda en Acción y la Asociación Española de Emprendedores Rurales Sostenibles (AEERS) para acompañar a mujeres del entorno rural asturiano en el desarrollo de sus proyectos emprendedores.

A partir de un diagnóstico territorial, el programa combinó formación, mentoría y creación de comunidad para ayudar a transformar ideas en proyectos viables vinculados al territorio.

Durante 5 meses, el programa acompañó a 16 emprendedoras rurales, generando una red de apoyo entre mujeres del y fortaleciendo iniciativas en ámbitos como la cultura, el turismo, la producción agroalimentaria o la divulgación científica.

24

Mujeres inscritas

16

proyectos acompañados

5 meses

de formación y mentorías

Una red de apoyo entre emprendedoras y formadoras que continua activa más allá del programa.

CÓMO LO HICIMOS

Escucha, estrategia e implemetación

El diseño de la Escuela Rural Emprendedora partió de un principio sencillo: los proyectos que nacen en el territorio necesitan comprender primero su contexto.

Por eso el programa se estructuró en tres fases:
diagnóstico territorial, diseño del itinerario formativo y acompañamiento a los proyectos emprendedores.

Este proceso permitió adaptar el programa a la realidad del territorio y acompañar a las participantes desde sus propios contextos y necesidades.

1. DIAGNÓSTICO TERRITORIAL

Escuchar el territorio para diseñar el programa

El proyecto comenzó con un proceso de diagnóstico del emprendimiento femenino rural en Asturias, liderado por Noemí Barrientos (León Startup) en colaboración con Ayuda en Acción.

Este trabajo de inmersión permitió comprender el ecosistema emprendedor del territorio a través de entrevistas, encuestas y conversaciones con agentes locales y mujeres emprendedoras.

El diagnóstico analizó tres dimensiones clave:

  • el modelo de emprendimiento femenino rural

  • las principales barreras para emprender en el territorio

  • nuevas oportunidades para el desarrollo de proyectos vinculados al entorno rural

Los resultados de este proceso sirvieron como base para diseñar la Escuela Rural Emprendedora.

Ver informe completo del Diagnóstico

2. DISEÑO DEL PROGRAMA

Co-diseñar un itinerario adaptado al territorio

A partir del diagnóstico territorial se diseñó la Escuela Rural Emprendedora, un programa orientado a acompañar a mujeres del entorno rural en el desarrollo de sus proyectos emprendedores.

El programa fue co-diseñado y coordinado por Noemí Barrientos (León Startup), Olatz Huerta (La Cabrera.eco) y Leticia Rodríguez en base al proyecto diseñado por Laura Lucio (Altekio) integrando formación estratégica, mentoría individual y aprendizaje colectivo.

El objetivo era crear un espacio donde las participantes pudieran ordenar sus ideas, fortalecer sus proyectos y construir una red de apoyo entre emprendedoras del territorio.

Para ello se diseñó un itinerario que combinaba tres elementos clave:

formación estratégica en emprendimiento
acompañamiento individual a los proyectos
aprendizaje colectivo y comunidad entre emprendedoras

3. ACOMPAÑAMIENTO A PROYECTOS

Un proceso híbrido de aprendizaje y mentoría

La Escuela Rural Emprendedora se desarrolló a lo largo de cinco meses de acompañamiento, combinando formación, mentoría individual y aprendizaje compartido.

El programa se diseñó en un formato híbrido, adaptado a la realidad de las emprendedoras rurales, integrando sesiones online, encuentros presenciales y herramientas digitales de acompañamiento.

Durante el proceso, las participantes trabajaron en el desarrollo de sus proyectos a través de distintos espacios de aprendizaje:

  • sesiones formativas online sobre emprendimiento y estrategia
  • sesiones de comunidad y perspectiva de género
  • mentorías individuales para acompañar el avance de cada proyecto
  • dos encuentros presenciales, al inicio y al cierre del programa

Además, el programa incorporó distintos espacios de apoyo y aprendizaje continuo:

• un knowledge center con materiales y recursos del programa
• un espacio de comunidad en Slack para compartir avances y dudas
• un programa de aprendizaje en la app Zapiens, con dinámicas semanales de reflexión tipo test con gamificación.

Este ecosistema permitió combinar formación, acompañamiento y comunidad, adaptándose a los ritmos de las emprendedoras participantes.

COMUNIDAD DE MUJERES

Una red de aprendizaje, vínculo y acompañamiento

La Escuela Rural Emprendedora fue posible también gracias a una red de mujeres profesionales vinculadas al emprendimiento, la innovación y el desarrollo territorial.

Además del equipo de coordinación y mentoría, el programa contó con la participación de 12 mujeres expertas en distintas disciplinas, que compartieron su experiencia y conocimiento a lo largo del itinerario formativo.

También se incorporó una profesional especializada en perspectiva de género, que facilitó sesiones específicas para trabajar el emprendimiento desde una mirada de igualdad, liderazgo femenino y desarrollo personal.

En total, 21 mujeres (mentoras, formadoras y expertas) participaron en el programa, acompañando a las 16 emprendedoras participantes durante todo el proceso.

Este encuentro entre emprendedoras, mentoras y referentes permitió crear un espacio de aprendizaje compartido, donde la experiencia, el conocimiento y las trayectorias profesionales de distintas mujeres se pusieron al servicio de los proyectos y del territorio.

Emprendedoras de la Escuela

EL TERRITORIO COMO ORIGEN

«Cuando el talento encuentra comunidad, los proyectos encuentran su lugar para crecer con arraigo en el territorio.»

¿CÓMO LO HACEMOS?

Antes de diseñar, entendemos.

Cada proceso comienza por conocer el lugar: su momento, las personas que lo habitan, lo que ya está en marcha y aquello que todavía está tomando forma.

Desde ahí acompañamos el desarrollo del proyecto, respetando el ritmo del territorio y activando las piezas necesarias para que pueda sostenerse en el tiempo.

0. ESCUCHA

Nos situamos en el momento real del proyecto. Entendemos el contexto, las personas y lo que el lugar está pidiendo.

1. CLARIDAD ESTRATÉGICA

Definimos juntos la dirección: qué quiere ser este proyecto, para quién, desde qué valores y con qué recursos reales.

2. PLAN DE ACCIÓN

Traducimos la estrategia en una hoja de ruta concreta, priorizada y adaptada al ritmo y la capacidad del territorio.

0. ESCUCHA

Activamos lo necesario (diseño, tecnologia, formacion, facilitación) siempre con el criterio de que el territorio pueda sostenerlo después sin nosotras.